viernes, 16 de octubre de 2009

LA CORAZONADA PERDIDA



Madrileños congregados en la céntrica plaza de Oriente se han mostrado decepcionados al conocer que Madrid no albergará los Juegos Olímpicos en 2016 y, con distintos gestos, han expresado un sentimiento común: la tristeza por la derrota.

El descarte de la capital ha llenado la plaza de silencio por unos instantes, de caras de tristeza generalizadas, de lágrimas asomando a muchos ojos, incluidos los de algunos concejales de la Corporación municipal, y de la fría sensación de que el esfuerzo no siempre tiene su recompensa.

Madrid ha sufrido hoy su segunda derrota consecutiva en su afán por ser sede de unos Juegos Olímpicos, en una carrera que la capital comenzó hace 44 años como aspirante a las olimpiadas de 1972 y siguió con la candidatura para 2012.

La delegación en Copenhague no ocultó su tristeza

Los miembros de la delegación de
Madrid en la asamblea del Comité Olímpico Internacional (COI) de Copenhague se han fundido en abrazos con caras tristes tras conocer que será Río de Janeiro y no la capital española la ciudad que organizará los Juegos del 2016.

Nada más anunciar el presidente del
COI, Jacques Rogge, la elección de Río de Janeiro, el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, y el alcalde de Madrid, Alberto Ruiz-Gallardón, que aguardaban el anuncio dentro de la sala en primera fila, se han fundido en un fuerte abrazo al que han seguido muchos otros.

Entre las caras tristes de todos los presentes, desde la presidenta de la Comunidad de
Madrid, Esperanza Aguirre, al líder del PP, Mariano Rajoy, pasando por los numerosos deportistas que han apoyado la candidatura española, sobresalía la de la joven jugadora de hockey Mónica Figar, de 12 años, a la que su madre, la consejera delegada de la candidatura, Mercedes Coghen, apenas podía consolar.

La delegación madrileña ha recibido enseguida el saludo de parte de la representación de
Río de Janeiro, que al otro de la presidencia del acto seguía festejando su triunfo.